domingo, 9 de diciembre de 2018

Repaso del año


  Estamos ya en diciembre, otra vez.

  Otro año que pasa, otro cartucho quemado, y seguimos (sigo) sin ganar la batalla, y sin tener claro, cual de todos los frentes que tengo abiertos, es el primero que debería cerrar.

  El año pasado hice una lista de cosas que quería cambiar de mí, también hice otra de cosas que quería hacer a lo largo de este año.

  Empecemos por lo que quería cambiar de mí:

-Decir "no me apetece".

  He mejorado a épocas. Aunque sigo pensando más en los demás que en mi mismo. Pero en resumen he mejorado. Pulgares arriba.

 -Pasar de lo que piensen de mí.

   No, definitivamente aquí he de seguir trabajando.

 -Ser menos procrastinador.

   Esta es complicada. Sigo procrastinando, pero me he dado cuenta de que no soy más o menos procrastinador que nadie, lo que pasa es que me juzgo muy duramente, como leí una vez: "al fin y al cabo, siempre he sido mi peor enemigo".

   Además depende totalmente del baremo. Si me comparo con según quien resulta que soy una persona tremendamente activa y emprendedora.

  Si me comparo con según quien, soy el paradigma del hedonismo.

  Sigamos.

   -Mimarme más.

  No, de hecho creo que me mimo menos. Lol, involución.

  -Ser menos vergonzoso.

   También a épocas, últimamente bastante mejor. Mas osado y mas social, y recordemos que "quien osa vence", y si lo dicen los SAS, por algo será.

  Ahora vamos con la lista de las cosas que quería conseguir este año:
 
Quiero mantenerme en 80 kilos, pero habiéndome quitado grasa. 

  Bueno, he perdido grasa, pero también masa múscular, supongo que ahora estoy en unos 76. No está nada mal. Además estoy más atlético (fans, no se a que esperáis)

Quiero meditar cada día. Habiéndolo incorporado a mi rutina de mañanas

  Conseguido, meditar se ha convertido en una rutina que recomiendo a todo el mundo.
Quiero escribir más a menudo en el blog y mi novela

  Sorpresa amiguitos, sí, habéis leído bien, escribo una especie de novela, que jamás verá la luz porque es un ejercicio de auto humor. El caso es que estaba muy atrasada y al fin he conseguido ponerme al día (es autobiográfica, por eso no la puedo publicar). También escribo más en el blog, y de hecho me estoy planteando abrir otro paralelo.

 
Quiero ir a pescar más a menudo.

   Conseguido, además he empezado a hacer pesca submarina, que es incluso más frustrante que la pesca con caña. Ambas modalidades han conseguido desarrollar mi paciencia, y mi tolerancia al fracaso, hasta niveles insospechados.

Quiero haberme una asignatura y estar preparándome el cpe.
   
   No sólo no lo he conseguido sino que de hecho, no estoy ni matriculado. Del cpe ni hablamos. Pero, en defensa del acusado diré que estoy aprendiendo SEO.

Quiero leer 12 libros.
  
  Good news, actualmente estoy leyendo  el número 25. Pulgares arriba.

  Resumen: ha sido un gran año. He tenido grandes y buenos cambios a nivel laboral. He aprendido muchas cosas de los libros que he leido, de la gente que me rodea y de mi mismo.  He vivido experiencias nuevas increíbles (podéis creerme). He conocido a personas maravillosas, que luego, han salido de mi vida.

  Lo dicho, un gran año, ahora toca pensar que quiero para el próximo. 

domingo, 25 de noviembre de 2018

Yo para ser feliz quiero un camión


  Y Franky para ser feliz quería una furgoneta, una furgoneta que acondicionaría para poder viajar con ella.

  Y se la compró.Y la acondicionó.

  Y hoy nos hemos ido a pescar con su furgoneta. Y me ha dado envidia, porque Franky es feliz.

  Me ha explicado como funciona la ducha, como se monta y desmonta la cocina, etc., hasta me ha enseñado el fregadero (no exagero, tiene fregadero). Y mientras hacía todo eso irradiaba felicidad. Y no es por poseer una furgoneta, no, es porque la furgoneta le hace más libre. Y es que Franky quiere ser libre, y lo va a conseguir. No este año, puede que no el próximo, pero lo va  a conseguir, y el día menos pensado me iré a verle y tendré que pedir visados y vacunas porque estará en la otra punta del f.....  mundo.

  Mientras tanto, sabe montárselo y va escalando sus peldaños. Con la furgoneta ha subido unos cuantos de golpe.

 Un tío grande Franky.

  Pescar no hemos pescado nada, pero luego hemos cenado perritos calientes con cerveza, cocinados en la cocina de su furgoneta, y me han sabido a gloria, y a él le han sabido a libertad.


domingo, 4 de noviembre de 2018

Ya no habrá más polos.



 Ayer quedé con Pep. Fuimos a tomar unas cerves donde siempre, donde ya, a base de años nos conocen.

  Mientras aparcaba le comenté que con el corsa todavía no he aprendido a aparcar, que después de 20 años con el polo, EL POLO, todavía no había cogido las medidas con este. Me preguntó qué tal con el corsa y le dije que bien, que contento, pero que no era el polo. Y entonces dijo:

 -Michael, en la vida hemos aprendido dos cosas, una: no más bodas, y dos, ya no habrá más polos.

  Lo de las bodas no lo voy a explicar hoy, y puede que no lo explique nunca.

 Lo del Polo.... no hizo falta explicar nada. El y yo lo entendimos. El Polo me había acompañado 20 años, 20 años. Excepto alguna avería ocasional, por el desgaste, nada. Un coche sin elevalunas eléctrico y sin cierre centralizado. Un tanque. Fiable hasta la muerte.

  No se trata ya de que no encontraremos otros coches que nos duren 20 años (que obviamente no los encontraremos, ni corsas, ni polos, ni nada) es que ya no encontraremos nada, ni probablemente nadie que nos acompañe 20 años. La sociedad está cambiando, las relaciones están cambiando, los paradigmas se vienen abajo. Los trabajos, las casas, las parejas, los amigos.... ya nada dura.

 El polo duró, pero ya no habrá más.

sábado, 13 de octubre de 2018

Brighton sigue ahí


  Sigue igual, o casi.

  Hay cambios, pero no se si ha cambiado Brighton, o lo veo distinto porque he cambiado yo. Al fin y al cabo ya hace varios años.

  La gente es más joven. La gente allí siempre es joven, es una ciudad que nunca envejece, la gente llega, está allí unos años y se va, y llega gente nueva constantemente. Siempre con inquietudes, alegría, ganas de hacer cosas. Esta vez eran mas jóvenes que nunca, y además yo soy más viejo, así que el cambio era muy notable.

 Los pubs siguen igual, algunos han cambiado de nombre. Otros de dueños. Pero la atmósfera es la misma. Franky dirá que el northern lights ha cambiado, y tendrá razón, pero otro pub habrá tomado su relevo, sólo que no supimos cual.

  Hay mas homeless, son más jóvenes, hay mas mujeres. De eso si estoy seguro, antes no había tantos. Es duro verlos, saber que van a dormir en la calle, en la misma acera, encima de unos cartones y que hace frío, mucho frío.

  Tasos sigue igual, alguna arruga más, pero sigue igual. Me explicó como en su empresa le ofrecieron bajarle de categoría o despedirle, eligió el despido, le indemnizaron, se fue seis meses de vacaciones a Grecia, volvió y se presentó en el trabajo. "¿Estais interesados en contratarme?". Y le contrataron en la categoría inferior que le habían ofrecido. Magistral Tasos. Sabio como siempre. Me dio un consejo "don't be so picky Miguel". Siempre he seguido sus consejos, y siempre ha tendido razón. Ahora también la tiene, lo se perfectamente. Una vez más voy a hacerle caso.

  Del resto ya no queda nadie allí. 

  La comida me supo mejor que nunca. La bebida también.

  Dormí 4 horas cada día, y sobreviví.

  Casi perdemos el avión porque se cancelaron los trenes. Esto no es nuevo, la red británica de tren.... Pero pusieron buses para mover a los pasajeros. Pulgares arriba.

  Nos hicimos terapia el uno al otro. Casi catarsis. Hubo confesiones cruzadas. Y sobretodo hubo risas, muchas risas.

  Sentimientos, recuerdos y emociones a cada paso. Desde que pisé Gatwick, hasta este mismo instante.

  Me gusta viajar solo. Pero este viaje ha sido sencillamente increíble. Gracias Franky y gracias Brighton. 

 


domingo, 23 de septiembre de 2018

Algo más.


 Tiene que haber algo más.

 Así de sencillo.

 No puede ser que la vida sea esto, trabajar 8 horas al día (8 con suerte) para cumplir el sueño de otra persona. Ser "libres" los fines de semana, y pasarnos todo el año programando las vacaciones. Así hasta los 70, donde, si todo va bien, tendremos una jubilación con la que podremos subsistir los pocos años que nos quedan.

 ¿Esto es la vida? ¿vender mi tiempo por dinero? ¿ser un esclavo del sistema?

 Creo que estamos en matrix y yo quiero que se me plante delante Morfeo y me ofrezca las dos pastillas.

  Tengo claro lo que quiero. No se lo que voy a encontrar. No se cual es mi objetivo, ni mi propósito, ni mi misión. Pero se lo que quiero, quiero saber que existe otra opción. Que podemos ser libres. Libres de trabajar, libres de lo que piensen los demás, libres para elegir otro camino, libres para saltar de la zona de comfort y darnos algún que otro golpe, antes de llegar a esa zona donde sucede la magia.

 El camino no va a ser fácil, pero ya ha empezado, empezó en el mismo momento en que me senté delante de Magdalena Grande, que es una crack, y me hizo ver lo perdido que estaba, y en una sola hora supe que camino coger.

  Desde entonces (hace un mes) he tomado un par de decisiones drásticas, he conocido a personas increíbles que están en mi mismo momento, he vislumbrado que si se puede salir del sistema, y lo más importante, he empezado a acallar a esa vocecita que dice que "yo no puedo".

  Si queréis saber más sobre Magdalena:
 http://magdalenagrande.com/blog/


domingo, 28 de enero de 2018

Propositos de Noviembre


  Estaba el otro día (el otro día hace 3 meses ya) hablando con Luz. Hablábamos de mejorar, de crecer, y entonces hizo la pregunta, "¿que te gustaría cambiar de ti?" Toma ya. Así, a quemarropa y sin despeinarse, con la dulce e inocente sonrisa que la caracteriza.

  No hace falta decir que se hizo el silencio, no ya en la mesa, sino en todo el bar, un tugurio atestado de gente, donde los respaldos de las sillas practicamente chocaban. Todos los ojos sobre mí. Le di un sorbo a mi beefeater (¿puerto de que? la ginebra debe saber a ginebra) y pensé un poco. Me había gustado la pregunta. Fui contestando, sin demasiado esfuerzao, porque a estas alturas de la película ya me conozco bien, entenderme, lo que se dice entederme, no me entiendo, pero si que me veo venir de lejos y se como es la tela. Sorbo a sorbo fui elaborando una lista.

  ¿La lista?, decir "no me apetece", pasar de lo que piensen de mí, ser menos procrastinador, mimarme más (soy muy espartano yo) y ser menos vergonzoso. Esta última seguro que sorprende a los que me conozcan, pero es así, lo soy, no soy tímido, pero si vergonzoso.

  El caso es que era una lista que estaba la mar de bien, y como no creo en los propósitos de año nuevo, porque creo que si quieres hacer algo, lo haces y listos, y si buscas excusas y lo vas posponiendo es que en realidad no quieres hacerlo, decidí empezar al día siguiente. En realidad con todas esas cosas llevo años lidiando, a temporadas con mayor éxito y a temporadas con el más absoluto de los fracasos.

  Estamos a finales de Enero y sí que he dicho algunas veces "no me apetece". Lo de procrastinar, me va a días, pero en general lo llevo bien. Me he hecho algunos regalos (un equipo de pesca que casi tiro al mar el día que lo estrené, muy en mi linea, pero eso es otra historia). Y lo de la vergüenza.... eso es complicado, forma parte de mi carácter, y ahí de momento no he observado avances.

  Lo mejor lo dejo para el final, claro, "pasar de lo que piensen de mi". Ojo a mi osadía. Pasar de lo que piensen los demás. ¿Se puede llegar a eso? Recuerdo que cuando estaba en el camino de Santiago, sin afeitar, oliendo a choto, con la ropa polvorienta, y los calcetines colgados de la mochila para que se secasen al sol, me daban igual 3 que 30. Por las tardes, para pasear por el pueblo iba con calcetines y crocs (las chanclas esas con agujeritos) y me daba igual si la gente me miraba.  Pero aparte de esa ocasión, no lo he vuelto a conseguir. Vivo condicionado por lo que piensen los demás de mí. Mi familia, mis amigos, mis compañeros de trabajo, hasta mis vecinos. Un sin vivir. Y todo ¿para qué?, no tiene ningún sentido, y lo peor es que lo se. Que piensen bien o mal de mí, no va a cambiar nada. Pero saber algo, no necesariamente hace que lo creas.

  El caso es que no soy de los que se rinden fácilmente. Entre mis pocas virtudes se encuentra la determinación, y estoy decidido a conseguirlo. Los avances que haga, que los haré, me permitirán cortar una cadena, una cadena que llevamos muchas personas, y que es la que no nos deja volar.