miércoles, 11 de febrero de 2015

Mi credo.

Creo en el café. Para empezar el día, para seguirlo, para charlar, para confesar, para conocer, para conocerse.

Creo en los sí y creo en los no, pero sospecho de los “puede”, “quizás” y sobretodo de los “sí pero...”. Amigos, cuando oigáis un “sí pero...”, especialmente si va precedido o acompañado de un “casi seguro”: ¡corred!

Creo que los amigos van y vienen, que la gente crece y cambia, y que nosotros también cambiamos, aunque no nos demos cuenta.

Creo en los retos, en luchar por lo que quieres, en tener objetivos. En levantarte y empujarte al limite y descubrir que está mucho mas lejos de lo que creías, y que por mas que te esfuerces no consigues llegar porque se va alejando de ti con cada paso que das. Siempre un paso más.

Creo en hacer aquello que te apasiona, y si no lo has encontrado, ¡búscalo!

Creo que segundas partes pueden ser tan buenas o mejores que las primeras, y si salen mal, ¿qué diablos...?, lo habremos intentado.

Creo que si solo hacemos aquello que sabemos que va a salir bien, la vida es un rollo (eufemismo), que lo que tiene gracia es hacer cosas que pueden salir bien y pueden salir mal, notar el golpe de la adrenalina en la boca del estomago, arriesgar, en definitiva: jugar. Porque, señores, hemos venido a jugar. Y si sale mal, bueno, si sale mal, ya habrá tiempo para llorar mañana.

Creo en la sinceridad. Pero en esto estoy muy solo, todo el mundo dice que quiere sinceridad, pero, entre nosotros, es mentira, la gente quiere oír lo que le gusta o le conviene.

Creo que las cosas sencillas son mejores, desde la decoración de una casa, hasta un gin tonic (especialmente un gin tonic).

Creo en la gente que escribe bien. Creo en ellos como un último reducto donde escapar.

Creo que este mundo es lo que es, y yo soy lo que soy. Que eso a veces me gusta y otras no tanto.

Creo que si estoy con alguien con quien no me rio, va siendo hora de marcharme.

Creo en viajar solo; con una mochila, una cámara de fotos, un cuaderno y un par de tarjetas. Creo en preguntar cual es la comida típica y que vale la pena ver. Y creo que la gente que cuelga lo que hace en facebook, se siente muy sola.

Creo que las cosas importan, solo si nosotros dejamos que importen. Que todo el mundo va a lo suyo, y que a la hora de la verdad siempre se está solo.

Creo que la vida es una cuestión de actitud. Y yo prefiero tomármelo a risa.

Creo en las retiradas (para reagruparse), pero no en las rendiciones. Creo que a veces se gana y a veces se pierde, pero que siempre se lucha, aunque no queden fuerzas, aunque no queden esperanzas.

Creo en mi, que no es poco, y creo en ti (sí, sigo creyendo en ti), pero en nadie mas.


La idea para este post la cogí de otro blog, uno de verdad, que os recomiendo encarecidamente si os gusta leer: http://manual-de-un-buen-vividor.blogs.elle.es/

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