Creo en el café.
Para empezar el día, para seguirlo, para charlar, para confesar,
para conocer, para conocerse.
Creo en los sí y
creo en los no, pero sospecho de los “puede”, “quizás” y
sobretodo de los “sí pero...”. Amigos, cuando oigáis un “sí
pero...”, especialmente si va precedido o acompañado de un “casi
seguro”: ¡corred!
Creo que los
amigos van y vienen, que la gente crece y cambia, y que nosotros
también cambiamos, aunque no nos demos cuenta.
Creo en los
retos, en luchar por lo que quieres, en tener objetivos. En
levantarte y empujarte al limite y descubrir que está mucho mas
lejos de lo que creías, y que por mas que te esfuerces no consigues
llegar porque se va alejando de ti con cada paso que das. Siempre un
paso más.
Creo en hacer
aquello que te apasiona, y si no lo has encontrado, ¡búscalo!
Creo que
segundas partes pueden ser tan buenas o mejores que las primeras, y
si salen mal, ¿qué diablos...?, lo habremos intentado.
Creo que si solo
hacemos aquello que sabemos que va a salir bien, la vida es un rollo
(eufemismo), que lo que tiene gracia es hacer cosas que pueden salir
bien y pueden salir mal, notar el golpe de la adrenalina en la boca
del estomago, arriesgar, en definitiva: jugar. Porque, señores,
hemos venido a jugar. Y si sale mal, bueno, si sale mal, ya habrá
tiempo para llorar mañana.
Creo en la
sinceridad. Pero en esto estoy muy solo, todo el mundo dice que
quiere sinceridad, pero, entre nosotros, es mentira, la gente quiere
oír lo que le gusta o le conviene.
Creo que las
cosas sencillas son mejores, desde la decoración de una casa, hasta
un gin tonic (especialmente un gin tonic).
Creo en la gente
que escribe bien. Creo en ellos como un último reducto donde
escapar.
Creo que este
mundo es lo que es, y yo soy lo que soy. Que eso a veces me gusta y
otras no tanto.
Creo que si
estoy con alguien con quien no me rio, va siendo hora de marcharme.
Creo en viajar
solo; con una mochila, una cámara de fotos, un cuaderno y un par de
tarjetas. Creo en preguntar cual es la comida típica y que vale la
pena ver. Y creo que la gente que cuelga lo que hace en facebook, se siente muy sola.
Creo que las
cosas importan, solo si nosotros dejamos que importen. Que todo el
mundo va a lo suyo, y que a la hora de la verdad siempre se está
solo.
Creo que la vida
es una cuestión de actitud. Y yo prefiero tomármelo a
risa.
Creo en las
retiradas (para reagruparse), pero no en las rendiciones. Creo que a
veces se gana y a veces se pierde, pero que siempre se lucha, aunque
no queden fuerzas, aunque no queden esperanzas.
Creo en mi, que no
es poco, y creo en ti (sí, sigo creyendo en ti), pero en nadie mas.
La
idea para este post la cogí de otro blog, uno de verdad, que os
recomiendo encarecidamente si os gusta leer:
http://manual-de-un-buen-vividor.blogs.elle.es/