domingo, 23 de septiembre de 2018

Algo más.


 Tiene que haber algo más.

 Así de sencillo.

 No puede ser que la vida sea esto, trabajar 8 horas al día (8 con suerte) para cumplir el sueño de otra persona. Ser "libres" los fines de semana, y pasarnos todo el año programando las vacaciones. Así hasta los 70, donde, si todo va bien, tendremos una jubilación con la que podremos subsistir los pocos años que nos quedan.

 ¿Esto es la vida? ¿vender mi tiempo por dinero? ¿ser un esclavo del sistema?

 Creo que estamos en matrix y yo quiero que se me plante delante Morfeo y me ofrezca las dos pastillas.

  Tengo claro lo que quiero. No se lo que voy a encontrar. No se cual es mi objetivo, ni mi propósito, ni mi misión. Pero se lo que quiero, quiero saber que existe otra opción. Que podemos ser libres. Libres de trabajar, libres de lo que piensen los demás, libres para elegir otro camino, libres para saltar de la zona de comfort y darnos algún que otro golpe, antes de llegar a esa zona donde sucede la magia.

 El camino no va a ser fácil, pero ya ha empezado, empezó en el mismo momento en que me senté delante de Magdalena Grande, que es una crack, y me hizo ver lo perdido que estaba, y en una sola hora supe que camino coger.

  Desde entonces (hace un mes) he tomado un par de decisiones drásticas, he conocido a personas increíbles que están en mi mismo momento, he vislumbrado que si se puede salir del sistema, y lo más importante, he empezado a acallar a esa vocecita que dice que "yo no puedo".

  Si queréis saber más sobre Magdalena:
 http://magdalenagrande.com/blog/